El que la hace, la paga. Y la controvertida sentencia del Constitucional no va a alterar la máxima en que se basa cualquier sistema judicial. Así lo advierte Automovilistas Europeos Asociaciones (AEA).
Mario Arnaldo, Presidente de AEA manifestó que la sentencia del TC «no es novedosa, sino que viene a confirmar la ya reiterada doctrina de nuestro más Alto Tribunal sobre el valor de las pruebas de alcoholemia: que el test de la Guardia Civil en carretera no es, por sí solo, suficiente para sustentar la condena de un delito de seguridad contra el tráfico».
Hecha esta aclaración, Arnaldo advirtió de que nadie debe llevarse a equívoco tras la decisión adoptada por el tribunal. «Que nadie se equivoque. Ningún conductor ebrio se va a ir “de rositas”, ya que, aunque un tribunal, como en este caso, absuelva al conductor, ahora la Dirección General de Tráfico le puede imponer una sanción de hasta 600 euros y la retirada de su carné de conducir hasta tres meses».
Indemnizaciones
También conviene recordar, según el presidente de AEA, que, a pesar de esta sentencia, «en caso de que un automovilista ebrio tenga un accidente, las indemnizaciones por los daños causados tendrá que asumirlas con su propio patrimonio».
Por último, Arnaldo dijo que «sentencias como la del Constitucional tienen ya los días contados por cuanto está en tramitación una reforma del Código Penal que sí va a permitir mandar a la cárcel a aquellos conductores que en el test de alcoholemia superen el 1,2 gramos por litro en sangre».
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