“Es amarillo, es feo y no pega con nada, pero puede salvar la vida”. Ese es el mensaje que ha lanzado el diseñador alemán Karl Lagerfeld, protagonista de la última campaña de seguridad vial presentada por el Gobierno francés para obligar a los conductores a ponerse el chaleco reflectante cuando salgan del vehículo en caso de avería y a colocar el triángulo de señalización.
Desde el 1 de julio, todos los automóviles franceses tienen que estar equipados con chalecos y triángulos, pero las multas por su ausencia -que ascenderán a 135 euros-, sólo se pondrán en marcha a partir del 1 de octubre.
Cuando un vehículo se pare en el andén de emergencia de una carretera, el conductor deberá llevar puesto el chaleco reflector antes de salir del automóvil y colocar el triángulo señalizador, a al menos 30 metros de distancia del coche.
El objetivo de esta medida es mejorar la seguridad vial en las carreteras francesas, ya que las cifras de siniestralidad han empeorado notablemente en los últimos meses. En concreto, los siniestros con daños corporales crecieron el año pasado un 1,2 por ciento, hasta alcanzar los 81.272 percances. |