El Gobierno francés acaba de aprobar una decreto por el que a partir de ahora se exige la realización de unos cursos de formación práctica a aquellos titulares de permisos de la clase B (turismos) que deseen conducir motocicletas ligeras, según informa la organización de defensa de los conductores AUTOMOVILISTAS EUROPEOS ASOCIADOS (AEA).
Según AEA, el único requisito que se ha venido exigiendo hasta ahora en Francia para conducir las populares “scooters” de hasta 125 centímetros cúbicos, era tener un permiso de la clase A1, o bien un permiso de la clase B con una antigüedad mínima de dos años.
Formación mínima de tres horas
Sin embargo, diversos estudios realizados en el seno del Comité interministerial de la seguridad vial (CISR) han aconsejado instaurar una formación obligatoria antes de que el conductor de turismos pueda conducir un vehículo ligero de dos ruedas.
Esta medida afecta a todos los conductores que obtengan el permiso de la clase B a partir del 1 de enero de 2007, los cuales deberán realizar un curso de formación práctica en la conducción de motocicletas ligeras de al menos tres horas de duración, impartida por alguna de las autoescuelas u entidades profesionales asociadas al sistema.
Sanciones
Aquellos que no sigan el curso de formación práctica previsto y conduzcan una motocicleta ligera serán sancionados con una multa de 135 euros, la retirada de 3 puntos del permiso de conducir y la inmovilización de la moto, según indica AEA en su información.
Los usuarios más expuestos al riesgo
Según los datos que maneja AEA, los motoristas constituyen la categoría de usuarios de la carretera más expuestos al riesgo en Francia, ya que si bien no representan más de 0,8% del tráfico constituyen el 16,8% de las victimas de la carretera.
A pesar de la reducción generalizada de accidentes en las carreteras francesas en el 2005, los motoristas son los únicos cuya tasa de accidentalidad se ha incrementado (881 fallecidos frente a 870 de 2004).
En España desde hace 2 años se pueden conducir motos sin examen
“La medida adoptada ahora en Francia resulta paradójica con la que el Gobierno español aprobó hace apenas un año y medio, y que permitió que los titulares de permisos de la clase B con al menos tres años de antigüedad pudieran conducir motocicletas ligeras sin ningún tipo de examen”, indica AEA en su información.
Entonces el Gobierno justificó la medida “con el propósito de mejorar la fluidez de la circulación”. Sin embargo las cifras de mortalidad urbana de este tipo de usuarios creció de forma significativa al año de su implantación: En Cataluña el incremento fue del 18%, en Madrid del 27%.
“Y esa fue la razón que nos llevó a mostrarnos contrarios con la medida aprobada entonces por el Gobierno, - concluye la información de AEA- y a solicitar que en todo caso se exigiera un curso de formación práctica como el que ahora se ha implantado en Francia”.
|